Comentarios desactivados en IV Rallye de Regularidad Moucho do condado 2010

Cartel IV Moucho do condado

Como las ganas me corroían en mi interior esta vez he cambiado mi papel habitual de cámara y asistencia por el de Piloto. En esta ocasión yo (Jonathan Gándara Alonso) y mi copiloto ( Paulo Guillén ) hemos participado en el 4º Rallye Moucho do Condado. Era una experiencia nueva, una situación a la que ninguno de los dos estábamos acostumbrados y la falta de experiencia junto con el nerviosismo hicieron mella.

Pero ante todo he de reconocer que la diversión estuvo asegurada y la experiencia mereció la pena. Hemos de agradecer antes de nada a la escudería Buxa motor el esfuerzo realizado.

Como preparativos puse al día mi coche (Rover 216 GSI) que iba a ser la montura a usar en esta batalla. Debido a la falta de previsión y el escaso tiempo del que disponíamos solo pudimos entrenar la coordinación entre piloto y copiloto durante 1 tarde y media. Como la Ley de Murphy está ahí para recordarnos a todos que lo menos previsible puede pasar a 1 emana de la carrera nos falla una bujía en el coche. Dado que si una tarea se puede complicar, se va a complicar y mucho, al intentar extraer la bujía para cambiarla por una nueva se parte parte de la cabeza de la misma y se queda insertada en la culata. A escasos 6 días de la prueba y sin coche. A la desesperada acudo al taller Sport Motor (Vigo) dónde Jose, (mecánico que me solucionó el problema, y copropietario del negocio, se echaba las manos a la cabeza y me pide que le lleve el coche por allí). Lunes por la mañana y yo con estos pelos.

Tras una hora de trabajo recibo una llamada tranquilizadora de Rubén «El coche ya está». Sin salir de mi asombro por la rapidez de la reparación se recogió el coche en el taller. Trás pasar por las manos de Jose el coche sonaba mejor, para tornear el hueco sacándo los restos de la anterior bujía tuvo que desmontar hasta el árbol de levas «El taladro no me llegaba» comentaba. Y el Rover ya estaba de vuelta… es que ni en mis mejores sueños pensaba que iba a sonar así, suavidad y todo ok. Llego a casa y todo perfecto hasta que quedo con Paulo para entrenar el viernes.

Así como llega a mi casa el viernes, arranco el coche y de repente tengo un tricilíndrico. Compruebo los cables de bujías y todo OK, vueltas y más vueltas…. Desmonto una de las bujías y zas quemada. Hablo con Rubén y con Jose y cambio esta bujía. La explicación fue bien sencilla, algún resto del torneado (y eso que se limpió a conciencia) fue dando vueltas por el cilindro hasta que tocó el electrodo y una de las masas al mismo tiempo y me jubiló una de las bujías. Al menos pude entrenar media tarde.

Moucho 2010

Ya el día de la carrera llegamos medios apurados a la gasolinera desde la que partíamos y patrocinadora de este evento (Gedas). Charla rápida con Borja y a verificar. Después de la verificación y comprar algo de comer (craso error en el caso de mi copiloto). Nos dio tiempo a montarlas cámaras prepararnos y charlar con los colegas y conocidos allí presentes: Fran, Borja y Dani entre otros. Llegaba la salida y nos pusimos al volante del Rover para que fuese calentando. Los nervios empezaban a estar a flor de piel, subimos al podio, últimas preguntas a la organización y nos entregan el Libro de Ruta por la ventanilla.

jgalonso Moucho 2010

Fruto de los nervio y la falta de experiencia nos saltamos el segundo desvío, craso error que nos costaría muy caro por 2 motivos, el primero que perdimos demasiado tiempo que nos costó la máxima penalización en todos los controles y segundo, que mis ansias por recuperar ese tiempo dieron con el límite de aguante del estómago de mi copiloto. Tras el descontrol de la primera etapa y mi empeño por recuperar el tiempo perdido llegamos a tiempo, con unos 15 minutos de margen como si hubiésemos realizado la etapa en el tiempo indicado, a la segunda salida. Allí me encuentro a otros conocidos, entre ellos Sandra que me pregunta por el resto. Comentamos los pormenores de la etapa y el abandono de Dani Otero cuando se le quedó clavado un tambor de freno casi al final de la último tramo de la primera etapa. La lluvia empezaba a ser cada vez más fuerte y se aproxima nuestra hora de salida. Nos metimos en el coche y a disfrutar de nuevo.IV rallye do moucho 2010

Ya en la segunda etapa todo empezó transcurriendo mejor, los tiempos se iban ajustando a la norma y con un error bajo. Cada vez llovía más y de no ser por los buenos neumáticos montados se hubiese complicado bastante la noche. De repente y tras el segundo tramo de enlace el estómago de mi copiloto dijo basta. Pero gracias a su arrojo y a ir un poco anticipado en la media no se reflejó en exceso en los tiempos. La verdad es que ya nos compenetrábamos perfectamente hasta llegar al fatídico puente, un paso elevado después del cual había un desvío en forma de Y ¿Hacia donde ir, a derecha o izquierda? ¿esto no viene en el mapa?… y no había ninguna señal en el asfalto que nos indicase cual era y que lloviese a mares no ayudaba mucho la verdad. Este último retraso nos relegó definitivamente al final de la tabla al puesto 82 de 102 participantes una pena.

IV Rallye de regularidade Moucho 2010Gracias a Dios en Galicia sabemos compensar todo esto con una buena cena, que sin ser excelente llenó el vacío emocional (con buena compañía y buena comida se arregla todo).

Muchas gracias por el apoyo a todos y un saludo.

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