Porsche 911/997 GT3 - Miguel Fuster - 45 Rallye de Ourense 2012

Porsche 911/997 GT3 – Miguel Fuster – 45 Rallye de Ourense

Después del parón de la última semana volvió el campeonato de España de Rallyes de asfalto para regocijo de los aficionados a los Rallyes. Miguel Fuster con Porsche 911/997 GT3 se alzó con la victoria de esta prueba. Esta es la quinta vez que lo consigue, siendo después de Chus Puras con siete, el que más victorias ha logrado en este rallye. En segunda posición se situó Xevi Pons, con Ford Fiesta N1, que consigue un esperado resultado en su vuelta al Nacional de Asfalto. La tercera plaza del cajón  fue alcanzada in extremis por  Víctor Senra con su Mitsubishi Lancer Evo X que logró imponerse por tan sólo 2 décimas al Skoda Fabia S2000 de Alberto Hevia. Sergio Vallejo quedo 5º, a pesar del pinchazo sufrido en Cañón do Sil que le privó de luchar por la victoria final. Joan Viyes
realizó un rallye muy regular y fue 6º seguido de G. Ojeda y Pais que se quedó sin  frenos en el último tramo de Luintra y aun así logro finalizar octavo. Muy de cerca era seguido por Pernía que al volante de su Fiesta R2 se alzaba con la novena posición y perseguido por un más que sorprendente Renault Twingo de Monari que se coló en la 10 plaza.

El momento emotivo del rallye

Honda Civic Type-R - Avelino Basanta - 45 Rallye de Ourense

Honda Civic Type-R – Avelino Basanta – 45 Rallye de Ourense

Al final del día, cuando los pilotos ya no podían con el alma después de recorrer la práctica totalidad de los km de un rallye en un día, los pilotos finalizaban el día aparcando sus coches en la Plaza Mayor de Ourense. Uno de los últimos pilotos en llegar fue Avelino Basanta el cual, confesaba estar destrozado físicamente por la prueba. En ese momento Oscar Castro, su copiloto, que junto con su equipo le dieron fuerzas para acabar el Rallye salió rápidamente para coger su silla de ruedas. Cuando Oscar entró nuevamente en la plaza, con la silla de ruedas el numeroso público asistente enmudeció, una sonrisa se esbozó en mis labios, todos lo habían visto correr al límite, pero pocos conocíamos su condición de minusválido. Los asistentes murmuraban, pero no daban crédito a lo que veían sus ojos. Avelino bajó de su baquet y se subió a la silla , tras recorrer unos metros y quedar a la vista de todos se rompió el silencio con un sonoro aplauso. Los comentarios eran muy similares, nadie podía creer que el Honda Civic del salto de Toén, el que rozaba los muros en San Pedro de Rocas,  el hombre que había aguantado los 565 km de este rallye conduciendo al límite tuviese una minusvalía. Ese fue el momento en el cual a Avelino casi se le escapan unas lágrimas y en el que los asistentes, con el corazón encogido, comprobaron que nada, excepto los propios miedos, pueden frenar la determinación y auto superación de un ser humano.

El espectáculo de las viejas glorias

BMW 323i e21  - Celso Freire

BMW 323i e21 – Celso Freire

Ciertamente en el campeonato de España de Rallyes de Asfalto el espectáculo estaba herido y herido de muerte. Los coches que en él participan son tremendamente desiguales en prestaciones y en el espectáculo que pueden dar. Es bien sabido que en breve, revistas «especializadas» como la Crono, Rally XS, Motor Galicia y muchas otras, nos hablarán de la «apasionante Copa Suzuki Swift», momento en el cual un gesto de incredulidad aparecerá en el rostro de todos los asistentes al rallye. La verdad, siento lástima por los pilotos que, a pesar de las buenas aptitudes y excelentes «manos» que tienen, se ven obligados por presupuesto a correr en esas cajas de cerillas que lucen la pegatina «Sport».  Un servidor no comprende como un vehículo de competición puede acusar tanto la falta de par motor en subidas que se vea continuamente obligado a bajar de 3ª a 2ª velocidad para afrontar las pendientes de un rallye ¿Como se pueden aprovechar tan mal 125 o 135cv ?. Gracias a Dios, en este rallye viejas glorias como el BMW 323i e21 de Celso Freire, el Ford Sierra Cosworth de Marabú acudieron al rescate del espectáculo e incluso los 206XS de Damián, Hector y los dos Davices dieron una auténtica lección de pilotaje extremo al conjunto de los 23  Suzuki Swift.

Twingo R2 - 45 Rallye de Ourense

Twingo R2 – 45 Rallye de Ourense

Pero las plegarias del público, amuermado por esta copa fueron escuchadas ya no solo con los Fiesta R2, sino también  escuchadas por todo un experto del buen hacer, en lo que a coches de competición se refiere. Renault,  con la copa «Challenge Twingo R2» da un rayo de luz entre las tinieblas. Es tal la diferencia de prestaciones que uno de los Renault Twingo R2, el de Monari, se coló entre los 10 primeros puestos dejando al primero de los Swift de la copa a casi 5 segundos en el puesto 13. La diferencia de espectacularidad, que es la que mide la mayor parte del público, no se puede medir en segundos, pero si que es abismal.

La involución del Rallye de Ourense

Renault Clio R3

Renault Clio R3

La verdad es que, a pesar de que en el ámbito deportivo me marcho más que satisfecho del Rallye de Ourense, en ciertos aspectos de organización y desarrollo de la prueba me quedo decepcionado, pues estos, en vez de mejorar han empeorado. El año pasado me quedé profundamente decepcionado con el cobro de entrada por ver el tramo espectáculo. Si bien el precio de 3€ por entrada no parece excesivo, para muchas familias suponía entre 9 y 12 € dado que los niños, independientemente de su edad pagaban entrada.  Pero ciertamente el espectáculo valía la pena. Pero resulta que este año, debido a las protestas de algunos pilotos, el tramo espectáculo se quedó sin la zona de tierra y por ende, sin espectáculo. La verdad es que es algo que no se entiende, dado que se puede afirmar sin miedo a equivocarse que esa tierra, era una mejor superficie, que muchos de los tramos por los que discurre el Rallye. Otro de los aspectos negativos, es que a pesar de la reducción del espectáculo del tramo de San Ciprián su precio de entrada pasó de 3 a 5 € (4€ con compra anticipada). Lo que provocó que gran parte del público que acudió al evento se quedase a las puertas. Este precio es una locura, si bien de forma individual no parece excesivo, para una familia supondrá gastarse entre 10 y 20 € en entradas, que no garantizan una correcta visualización del evento y con la «reducción de espectáculo» que supone el quitarle el tramo de tierra.

Otro de los puntos que a mi entender sigue siendo un estropicio es el reparto de tramos. Es totalmente ilógico que solo se celebre un tramo espectáculo de escasos 3 km el viernes y el resto de los tramos en una jornada maratoniana el sábado. Este horario es algo que solo beneficia a la prensa, pues para público y pilotos es casi el peor escenario posible. Lo normal hubiera sido, como se hizo en el Rallye Rías Baixas realizar 2 bucles de 2 tramos  el viernes y el resto el sábado. Con una medida como esta, se logra descongestionar el tramo espectáculo (Cosa que en este caso no interesaba para cobrar entrada) y conseguir mayores holguras de tiempos para ver y correr en los tramos del sábado.  También con esta medida, reduciendo el estrés de equipos y pilotos y la distancia de los bucles redundaría en menos abandonos, que este año llevaron a que solo finalizasen 38 de los 66 inscritos. Esperemos que aprendiendo de los errores esto se corrija el año que viene.